Moog, el documental

Robert Moog fotografiado en New York City

En Noctamina siempre hemos querido resaltar la parte cultural de la música electrónica, con tal de daros a conocer otros aspectos de este movimiento, más allá de las fiestas y los ritmos “machacones” que se pinchan en ellas.

Por esta razón he creído interesante presentaros este documental, porque nos acerca un momento tan importante en la historia de los estilos musicales más modernos, como fue la invención del sintetizador.

Moog , filmado en el 2004 por Hans Fjellestad, es un retrato del ingeniero estadounidense sencillo y amante de la horticultura que está detrás del personaje legendario Robert Moog (1934 – 2005): el que fuera inventor de un aparato capaz de crear unos sonidos hasta la fecha inimaginables por cualquier músico.

Los teclistas le deben mucho a este hombre, y por eso, durante los 70 minutos que dura el documental, un buen número de estos artistas, se van turnando para explicarnos sus experiencias al mando del instrumento más importante de sus vidas.

Entre los que aparecen en el film pude reconocer a los DJs Mix Master Mike y DJ Spooky (activista de Creative Commons), al grupo Stereolab, y a Money Mark de los Beasty Boys: y también descubrí a otros autores que aportan su visión de lo que izo el gran Bob, como Keith Emerson de Emerson, Lake & Palmer, Rick Wakeman de Yes y Bernie Worrell de Parliament o Funkadelic.

Moog: A Documentary Film

La producción está llena de datos y anécdotas interesantes, empezando por la pronunciación del nombre Moog, el cual muchos hemos asimilado con la forma inglesa muuc; aunque en realidad, por su origen alemán, debe pronunciarse mouc.

Otra anécdota curiosa se refiere a una de las primeras entrevistas que concedió a los dos años de haber sacado su producto al mercado. Ocurrió en una conferencia de la Acoustical Society of America en Canadá, y la pregunta de un periodista que quiso saber si no se sentía culpable por lo que había hecho, provocó que él decidiera abandonar el evento de inmediato.

También me impactó la escena donde describe, con la placa electrónica del Minimoog en sus manos, como podía sentir las reacciones de las corrientes eléctricas a través de los componentes que formaban dicho instrumento. Se conocía todas las partes al detalle y su explicación daba sentido a cómo se llegó a crear tal obra de ingeniería tan perfecta.

Robert Moog tocando el taram?n

Hacia el final de la pel·lícula, se nos muestra una cara tal vez menos conocida de su carrera, como fue la fabricación de un instrumento musical extraordinario; me refiero al theremin, el cuál se dedicó a producir mucho antes de la aparición del sintetizador.

El theremin se interpreta mediante dos antenas de metal que detectan la posición de las manos de quién lo está tocando, y permite que se controle el/los oscilador/es de radiofrecuencia con una mano, mientras que con la otra se varia el volumen.

Es realmente espectacular y para demostrároslo, os dejo este vídeo donde podréis reconocer una sintonía muy popular, interpretada con uno de estos aparatos:

The Legend of Zelda Theme on theremin

Más información | MOOG [a film by hans fjellestad]

Fuente:Moog, el documental

Dejar una respuesta

Nombre:

Email(no será publicado)